Así se presenta nuestro Amantísimo Titular en el altar preparado para la celebración del Triduo en su honor. Cristo Rey preside el altar mayor flanqueado por los candelabros del paso de misterio, piezas de candelería y los ángeles que habitualmente coronan las esquinas del mismo.
Para esta ocasión, el Señor luce un atavío sobrio y elegante, compuesto por túnica verde, mantolín blanco de estilo hebreo, cíngulo mostaza y paño de cabeza blanco. El exorno floral está compuesto por crisantemo, statice, anthirrinum y chico jumbo.
De manera extraordinaria Nuestra Señora de la Entrega se encuentra en el altar, cediendo nuestra capilla a María Santísima de Gracia y Esperanza.
